La Princesa de Asturias dio a luz el lunes a la infanta Leonor, una niña que ocupará el segundo puesto en la línea de sucesión a la Corona por detrás de su padre, Felipe de Borbón, y cuyo nacimiento reabre el debate sobre la necesidad de reformar la Constitución para que las mujeres tengan los mismos derechos que los hombres en la sucesión.
La Carta Magna de 1978 da preferencia a los hombres, por lo que la recién nacida sólo heredaría el trono si no tuviera un hermano varón.
Al preguntársele al príncipe si su flamante hija, Leonor de Borbón y Ortiz, sería reina, él contestó: "La lógica de los tiempos indica que si se produce la reforma que está prevista, o que propone el Gobierno, y que deberán valorar y decidir las Cortes Generales, creo que plasmando el sentir mayoritario de los españoles, así será".
La reforma de la Constitución es compleja y no se prevé al menos hasta que expire la actual legislatura. Precisa el apoyo de dos tercios del Congreso y el Senado, que las Cortes se disuelvan y se convoquen nuevas elecciones. El nuevo Parlamento tendría que aprobar la reforma de nuevo con una mayoría de dos tercios y después someterla a referéndum.
"Es un acontecimiento que además de su dimensión personal y familiar posee un profundo significado constitucional, en cuanto a que con él se afianza la línea de sucesión en la Corona", dijo el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero en una declaración institucional.
El presidente elogió la "función de integración política, social y territorial al servicio de todos los españoles" que desempeña la Corona y se congratuló de que el nacimiento de Leonor implique que dicha función se seguirá realizando.
El Gobierno ha dicho que la reforma se aplicaría a la próxima generación, es decir a Leonor, y no a don Felipe.
El líder la oposición, Mariano Rajoy, dijo que el PP es favorable a la reforma, pero que "ahora hay que ver cuáles son los plazos y los procedimientos (...) Hay tiempo y entre todos debemos buscar cuál es el mejor momento para hacerlo".
Leonor desplaza a sus tías, las infantas Elena y Cristina, y a los hijos de éstas, en la línea de sucesión.
FELICIDAD REAL
La niña, que pesa 3,540 kilos y mide 47 centímetros, nació a la 1:46 de la mañana mediante cesárea en la clínica Ruber Internacional. Aunque ha llegado al mundo con tres semanas de adelanto, tanto madre como hija se encuentran en perfectas condiciones.
"Esto es lo mas bonito que le pueda ocurrir a alguien en la vida y la Princesa y yo estamos absolutamente felices y radiantes con el nacimiento de nuestra hija Leonor", dijo el heredero.
El bebé llega 17 meses después de la boda de Felipe de Borbón, de 37 años, y Letizia Ortiz, periodista de 33 años. La niña es el séptimo nieto de los Reyes de España, recibirá el título de Infanta de España y tratamiento de Alteza Real.
Sus abuelos paternos se mostraron encantados. La pequeña es "muy mona y está muy bien", según el Rey. Para la Reina, es "muy gordita, redonda y llorona". Será bautizada hacia enero, empleando, como es tradicional, agua del río Jordán expresamente traída para la ocasión, aunque todavía se desconoce quienes serán sus padrinos.
Además, Leonor será inscrita en un registro especial al que sólo tienen acceso el ministro de Justicia y la encargada de guardar el archivo.

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